• La automatización de los ciberataques y la mayor facilidad para suplantar identidades digitales obligan a las empresas a reforzar sus sistemas de protección y defensa.
  • APWG contabilizó más de un millón de ataques de phishing en el segundo trimestre de 2026, un 10,1 % más que en el trimestre anterior.
  • Ubilibet, la compañía especializada en salvaguardar la identidad y reputación digital de las empresas, propone combinar sistemas de bloqueo preventivo, monitorización y actuación frente a las infracciones como estrategia de marca en Internet.

Madrid, 28 de octubre de 2026.- La suplantación de marcas en Internet no siempre comienza con el robo de credenciales o el envío de un correo fraudulento. En muchos casos, los ciberdelincuentes preparan sus ataques registrando dominios similares a los de empresas legítimas, que después utilizan para crear webs falsas y engañar a los usuarios. Una amenaza que obliga a las organizaciones a ampliar sus medidas de protección digital más allá de sus propias webs y sistemas informáticos, con el foco puesto en soluciones más avanzadas que cubran una mayor parte de su presencia digital.

Para las organizaciones suplantadas, el hecho de sufrir una suplantación de identidad en Internet pone en cuestión la relación con sus clientes, la confianza en su marca y el control de su presencia digital. Y, sin embargo, no todas las empresas están prestando la debida atención a la protección de su identidad digital al completo, incluyendo los dominios web.

Por eso, y con motivo del Mes de la Ciberseguridad, Ubilibet recomienda reforzar la prevención del fraude online mediante un enfoque proactivo que complemente la seguridad del sitio web corporativo con herramientas específicas para proteger la identidad digital de la empresa. El objetivo es anticiparse a los fraudes que se preparan fuera de la infraestructura de la empresa a través de soluciones que permiten actuar frente a posibles infracciones relacionadas con el uso fraudulento de nombres de dominio o la suplantación de la identidad digital.

El riesgo antes del clic

El último informe del Anti-Phishing Working Group (APWG) revela que solo en el segundo trimestre de 2026 se han producido más de un millón de ataques de phishing en el mundo, un 10,1 % más que en el primer trimestre. El informe también identifica 941 marcas diferentes utilizadas como objetivo en los ataques de phishing observados durante el trimestre, lo que pone de manifiesto la exposición de las empresas a los intentos de suplantación digital. “Cuando alguien suplanta la identidad digital de una empresa, pasa lo mismo que con un producto falsificado: otros hablan en nombre de tu marca, deciden cómo te ven tus clientes y arriesgan algo que cuesta años construir: la confianza”, asegura Mónica Sorribas, Legal & Brand Protection Manager, de Ubilibet.

Hasta ahora, muchas empresas centraban su estrategia de protección en los sistemas internos para evitar la entrada de malware o de intrusos que pudieran enviar correos fraudulentos a sus clientes y usuarios, o bien en reforzar la seguridad de la web corporativa para evitar ciberataques tradicionales. Sin embargo, la automatización facilita la creación de campañas de suplantación a gran escala, mientras que la inteligencia artificial puede contribuir a elaborar contenidos fraudulentos cada vez más convincentes. Entre las técnicas utilizadas se encuentra el registro de dominios similares a los de empresas legítimas y la creación de páginas web que imitan su apariencia.

“Los dominios lookalike juegan a parecerse casi por completo al de una marca: basta con cambiar una letra, sustituir una ‘o’ por un cero o añadir palabras como ‘acceso’ o ‘pago’. Son pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos, pero suficientes para que un usuario crea que está entrando en la web oficial”, explica Mónica Sorribas.

El objetivo de estas artimañas es que el usuario no se percate de que está accediendo a una web falsa que solo busca que entregue en ella sus datos o realice operaciones de compra, pagos u otras acciones, que serán interceptadas. Y esto pone en riesgo no solo su propia seguridad, sino la de la marca suplantada, ya que, en ocasiones, los ciberdelincuentes también utilizan dominios legítimos comprometidos, subdominios o cuentas suplantadas con la intención de emular la web oficial.

Estas situaciones provocan que las empresas pierdan el control de su identidad digital y se arriesguen a convertirse en víctimas de un fraude online que terminará perjudicando también a sus clientes, creando una cadena de víctimas que mina la reputación de la marca y afecta directamente a su negocio presente y futuro. De hecho, el éxito de una suplantación de identidad digital no solo se traduce en una pérdida económica para el cliente que realiza una transferencia o compra fraudulenta, sino para la propia empresa, que pierde una venta real, ve cómo se deteriora su marca frente a otros consumidores que empiezan a desconfiar y, además, tiene que destinar recursos técnicos y humanos a gestionar reclamaciones e investigar incidentes.

Prevenir desde el registro

Existen herramientas capaces de reducir uno de los principales riesgos de suplantación digital: el registro por terceros de dominios similares a los de una marca legítima. El bloqueo preventivo permite impedir la adquisición de determinadas variantes de riesgo antes de que puedan utilizarse fraudulentamente.

Es el caso de herramientas como AbuseShield, la solución preventiva de Ubilibet que utiliza IA para identificar variantes de dominio con alta probabilidad de abuso y bloquearlas antes de que puedan ser registradas por terceros. Asimismo, la compañía también ofrece herramientas como GlobalBlock, que permiten bloquear nombres coincidentes con el término de marca en cientos de extensiones diferentes para reducir la probabilidad de un uso abusivo. De este modo, la combinación de las distintas herramientas de protección de identidad digital de marca de Ubilibet permite desplegar una estrategia integral de protección que dificulta las acciones de los ciberdelincuentes.

Vigilancia más allá del dominio

La prevención no elimina todos los riesgos, ya que los ciberdelincuentes pueden encontrar otras vías de ataque para perjudicar a una marca y estafar a sus clientes. Por eso, la monitorización de la presencia digital resulta fundamental para identificar posibles infracciones y amenazas que hayan escapado a los sistemas preventivos implementados.

Soluciones como BrandIntel, de Ubilibet, permiten detectar posibles usos fraudulentos o no autorizados de una marca mediante la monitorización de páginas web y comercios electrónicos de terceros, analizando sus contenidos y metadatos. De esta forma, las empresas pueden identificar posibles infracciones, páginas falsas o casos de suplantación de identidad, incluso cuando el nombre de la marca no aparece en el dominio. “Una cosa es conseguir que se retire un contenido y otra muy distinta es recuperar el control de un dominio. Cada situación exige una respuesta diferente y, sobre todo, contar con las herramientas y el conocimiento adecuados para proteger a las marcas”, destaca Mónica Sorribas.

Desde Ubilibet by team.blue recomiendan no limitarse a reforzar los sistemas internos de una empresa o a reaccionar cuando se detecta una infracción: la estrategia más eficiente pasa por combinar herramientas de bloqueo preventivo, vigilancia de la presencia digital y capacidad de respuesta ante el fraude para abordar los riesgos desde diferentes frentes y reducir la exposición de las empresas a las amenazas. Un planteamiento que refleja la evolución de las empresas hacia un modelo integral de protección de marca online, en el que la tecnología y el conocimiento técnico-jurídico se complementan para anticipar y combatir los abusos de identidad digital, ofreciendo una respuesta adaptada a los distintos riesgos que afronten ahora y en el futuro.

Sobre Ubilibet

Ubilibet apoya a las organizaciones en la protección y optimización de su presencia online. La marca está especializada en el registro, la gestión y la recuperación de nombres de dominio, garantizando que los activos digitales permanezcan seguros y bajo control.

A través de capacidades avanzadas de monitorización y enforcement, Ubilibet detecta y facilita la retirada de infracciones de marca en los principales canales digitales, al tiempo que anticipa y previene amenazas como ataques de phishing y estafas. Combinando tecnología con experiencia legal, Ubilibet ayuda a las organizaciones a salvaguardar su reputación y mantener la confianza en un entorno digital cada vez más complejo.